
Cuando una persona afiliada a una AFAP fallece, su ahorro previsional no se pierde. Dependiendo de su situación familiar, ese dinero puede destinarse al pago de una pensión de sobrevivencia o, en algunos casos, convertirse en haber sucesorio, es decir, formar parte de su herencia.
¿Quiénes son los beneficiarios de pensión de sobrevivencia?
- Viudas/os (casados o en concubinato) y divorciadas/os con pensión alimenticia: el vínculo debe haber durado al menos 2 años si no hay hijos en común o 5 años en el caso de concubinato.
- Hijos menores de 23 años: los menores de 18 años adquieren el derecho automáticamente. Entre 18 y 21 años, deben demostrar falta de ingresos suficientes. La pensión se puede extender hasta los 23 años si están cursando estudios terciarios.
- Hijos incapacitados para trabajar: deben demostrar la incapacidad mediante un dictamen médico del BPS.
- Padres incapacitados para trabajar: deben cumplir con la condición de dependencia económica y probar la incapacidad ante el BPS. Además, el causante debe tener al menos 3 años de servicio.
Este mecanismo busca priorizar la protección del grupo familiar directo y, solo en ausencia de beneficiarios de pensión, permite que el ahorro se herede.
Desde la implementación del sistema, se han pagado más de $2.500 millones en concepto de pensiones a más de 5.500 beneficiarios*.
¿Cuándo se cobra el ahorro como herencia?
Si no hay beneficiarios de pensión y la persona no estaba jubilada por AFAP, una vez transcurrido un año desde el fallecimiento, el saldo acumulado pasa a formar parte del haber sucesorio. Ese monto podrá ser cobrado por quienes acrediten la calidad de herederos.
Se transfiere el 100% del saldo acumulado por el afiliado sin ninguna afectación impositiva.
Los haberes sucesorios reflejan un aspecto clave del sistema previsional: el ahorro acumulado por una persona sigue siendo parte de su patrimonio.
Durante 2025 AFAP Itaú pagó más $82 millones de herencias previsionales.
Más de 100 familias fueron beneficiadas a través de este mecanismo, confirmando que el sistema no solo protege al grupo familiar mediante pensiones de sobrevivencia, sino que también garantiza la transmisión del ahorro previsional.
Año a año hemos aumentado las transferencias por este concepto con un monto acumulado de más de $660 millones.
En el caso excepcional de que una persona fallezca sin beneficiarios ni herederos legales, los fondos previsionales luego de 5 años del fallecimiento pasan al Tesoro Nacional. No obstante, los familiares tendrán un plazo de 10 años para reclamar los fondos.
Un punto clave para las familias
Conocer estas diferencias resulta fundamental en momentos complejos. Saber cuándo corresponde una pensión, cuándo existe derecho a herencia y qué organismo interviene en cada etapa permite a las familias realizar los trámites correctos y acceder, en tiempo y forma, a los recursos generados durante la vida laboral del afiliado.
*Fuente: BCU-Estadísticas AFAP.
